La Guardia Civil ha detenido esta mañana a un vecino de la localidad tras aplicar una densa capa de grasa industrial en las fachadas de un callejón para facilitar el paso de su tractor. El individuo pretendía introducir un vehículo de gran tonelaje en su patio interior, ignorando que las dimensiones del carruaje excedían la anchura de la vía por más de quince centímetros.
Un efecto deslizante inesperado
La intervención se produjo tras las llamadas de varios viandantes que aseguraban haber perdido el control de su trayectoria al rozar ligeramente las paredes. Según el informe policial, el acusado había embadurnado los muros hasta una altura de dos metros, convirtiendo la travesía en un túnel de fricción cero. Los agentes encontraron a dos residentes deslizándose lateralmente de forma ininterrumpida contra un portal, incapaces de frenar debido a la pureza del lubricante empleado.
«No es un problema de espacio, sino de aerodinámica aplicada; la calle simplemente necesitaba un tratamiento de baja resistencia para el chasis», declaró el detenido.
Dificultades en las labores de limpieza
El ayuntamiento ha movilizado a la brigada de mantenimiento, aunque los trabajos de limpieza se están viendo seriamente comprometidos. El primer operario en llegar al lugar salió proyectado hacia la plaza mayor tras intentar apoyar un cubo de agua en el suelo. De momento, se ha prohibido el tránsito de personas y animales para evitar que el efecto rebote provoque nuevas colisiones contra el mobiliario urbano del municipio.

